EL PROYECTO

 

 

 

El proyecto de realizar un Museo del Turf Uruguayo no es consecuencia de un capricho ni de un momento de brillante inspiración.

Fue de alguna forma pasando por distintas etapas.
Primero y casi sin ser consciente del desenlace que tendría, juntando publicaciones y libros relacionados con el turf uruguayo.

Luego, en setiembre del 2004, gracias a la confianza que nos depositara el Dr. Augusto Sbarbaro y el apoyo de Hípica Rioplatense fue posible la realización de la muestra “Yatasto – Puñado de Viento”, con la que empecé a tomar cabal conciencia de que el Patrimonio Material de nuestro Turf no se había esfumado con la desaparición del Jockey Club.

Más adelante la “obligación moral” contraída con Leonardo Ferber, de entregarle semana a semana un artículo relacionado con la historia del turf para su Semanario digital eleTurf, hizo redireccionar el proyecto del Museo del Turf hacia un lugar que hasta ese momento no había manejado al concebirlo: la virtualidad que la magia de Internet permite.

Hoy la primer etapa de este proyecto está lista; conceptualmente se trata de un sitio web que sea el continente del Museo del Turf Uruguayo, pero elaborado de forma tal que se pueda llevar a un Museo físico, en la medida en que se disponga de un lugar adecuado y se cuente con el aporte de los distintos actores de la hípica nacional para que ello sea posible.

Reforzando nuestro subjetivismo para llevar adelante este proyecto, encontramos una argumentación técnica aplicable al mismo que hallamos en el artículo “Uruguay es un Museo” de la Lic. Cristina Montalbán publicado en el fascículo 26 de la Colección “100 Objetos 100 Historias” editada por el Diario El País en el año 2006.

En él, la autora explica los conceptos de Patrimonio Material y Patrimonio Intangible los cuales obviamente son aplicables a la riquísima historia del Turf uruguayo que se pretende rescatar con este proyecto.

El Patrimonio Material, que puede estar constituido por objetos como trofeos, chaquetillas, fotografías, medallas etc., además agrega un aspecto inmaterial que constituye el significado simbólico de aquéllos objetos y que les da a éstos un “valor agregado”.

Un ejemplo del objeto sería la chaquetilla del stud Mary Helene que se encuentra en exhibición en el 1er. Piso del Palco Oficial del Hipódromo, que tiene más de 30 años e innumerables carreras con el consecuente desgaste de su uso y del paso del tiempo.

Pero al acercarnos a ver el cartel aparece el “valor agregado” de la misma: con ella Leguisamo ganó en la década del setenta su última carrera en el Hipódromo de Maroñas conduciendo al caballo Fortimbrás; una chaquetilla utilizada por el gran Irineo Leguisamo y todo lo que él significa como eximio jinete en la historia de la hípica del Río de la Plata.

El Patrimonio Intangible está constituido por aquella parte invisible que reside en el espíritu de las culturas como las costumbres, los mitos o las creencias. El objeto es un recuerdo de imagen y sonido compartido por la sociedad de una época y un lugar determinados y que ha quedado como un identificador de esa comunidad.

Como ejemplo de él podríamos citar el significado de la bandera verde para cualquier aficionado a la hípica: final de una carrera en la que los caballos llegan al disco casi en una misma línea bajo el sonido del tronar de los cascos y el griterío enardecido de la multitud intentando empujar con él a sus preferidos hacia la victoria.

En estos casi seis años en que el presente proyecto se fue generando y transformando, hemos recibido innumerables muestras del interés y la simpatía que despierta en nuestra afición el rescate de nuestra memoria hípica.

Cabe mencionar a modo de ejemplo que el Sr. Milton Díaz nos ha donado toda su biblioteca de turf para el futuro Museo; la Sra. Beatriz Chiazzaro de Rodríguez Larreta nos ha entregado documentación y material fotográfico de su querido Aureliano con la misma finalidad y el Sr. Paul Dugros, nos ha confiado su colección completa de Calendarios de Carreras y de Volúmenes del Stud Book Uruguayo, otrora publicados por el Jockey Club de Montevideo.

Las autoridades del Hipódromo de Las Piedras, en un acto de extrema confianza, nos han prestado todos los cuadros de grandes campeones que se encuentran en el recinto de la balanza del circo canario, para permitirnos su digitalización.

También las autoridades de Hípica Rioplatense, se han mostrado favorables para realizar una tarea similar con los cuadros antiguos que se encuentran en el edificio del Comisariato.

El Stud Book Uruguayo nos ha facilitado muchos tomos de excelentes publicaciones de las décadas del 30 y el 40, para permitir que mediante el uso de las tecnologías disponibles, fotos y crónicas de grandes caballos uruguayos estén disponibles para ser difundidas entre los nostálgicos y los nuevos aficionados a la hípica.

El Haras Cuatro Piedras, ha donado para este proyecto un scanner de última generación, para facilitarnos las tareas de digitalización de imágenes.

Ni que hablar de todas aquellas personas que han colaborado durante tanto tiempo en forma desinteresada poniendo sus archivos y “tesoros” a nuestra disposición para lo que fuere necesario cada vez que la situación así lo ha requerido. La lista sería interminable…

A todos ellos un agradecimiento personal, aunque me tomo la libertad de hacerlo también, en nombre del turf uruguayo todo.

Pero aún con todos estos aportes recibidos, creemos que sólo estamos en el comienzo de un largo camino por recorrer, pues hay muchos más objetos, publicaciones, trofeos y fotografías para localizar y rescatar bajo la forma de imágenes digitales que pueden ser compartidas con todas las personas aficionadas a las carreras de caballos.

Por ello invitamos a todas aquellas personas que tengan interés en compartir sus archivos y tesoros hípicos a ponerse en contacto con nosotros, de forma de contribuir al aumento del acervo histórico de la Hípica Nacional.